Me presentaré las veces que hagan falta, pero sé que sabes perfectamente quién soy por esa sonrisa de oreja a oreja que te sale cada vez que me ves, que de lo único que no te acuerdas es de mi nombre, pero no me importa tener que repetirtelo las veces que hagan falta.
Que cuidaste de mi cuando era una enana, cuando era una niña y en todos los momentos de mi vida, y ahora me toca a mí cuidarte, es lo menos que puedo hacer por todo lo que has hecho tú por mí.
Por esa infinidad de fines de semana que nos quedábamos mi hermano y yo en tu casa a dormir, y dormíamos los tres juntos en la misma cama, y mi hermano y yo jugando a cazar mariposas mientras tú nos echabas la bronca porque era la hora de dormir. Despertarnos y encontrarnos con el desayuno hecho, e ir juntos a hacer las compras. Coger la película Space Jam y pasarnos todo el día pegados a la tele. Creo que a día de hoy podría decir que es mi película favorita por todos los recuerdos que me trae. Por los paseos, los abrazos, los besos, las sonrisas. Por todas esas navidades en tu casa.
Que tus manos se han olvidado de abrir la puerta del portal, y no sabes que yo ahora te agarro la mano con la misma fuerza que lo hacías tú cuando era pequeña. Que esos ojos me siguen mirando igual que lo han hecho siempre, a pesar de que no se acuerden de mí, pero en el interior de tu corazón nos recuerdas a todos y a cada uno de nosotros.
Abuelita, las cosas han cambiado desde que tu cabeza ha optado por no acordarse de las cosas, pero que sepas que hay algo que no ha cambiado, que a pesar de que no te lo diga mucho, te quiero, y siempre lo haré. "Me olvido contigo de todo, y solo quiero que entiendas que ante ti pienso presentarme las veces que haga falta. Y si nos lo cruzamos por ahí... al puto Alzheimer no lo conocemos ninguna de las dos."